El fin se acerca: ¿cómo recibir el regreso del Señor?

Hace 2000 años, los seguidores del Señor le preguntaron: “Cuál será la señal de tu venida y de la consumación de este siglo?” (Mateo 24:3). El Señor Jesús respondió: “Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. Pero todo esto es solo el comienzo de dolores” (Mateo 24:6-8). Sigue leyendo “El fin se acerca: ¿cómo recibir el regreso del Señor?”

Coro Cristiano 2019 | “Himno del Reino: El Reino Ha Descendido al Mundo” Alabanza y Adoración

Coro Cristiano 2019 | “Himno del Reino: El Reino Ha Descendido al Mundo” Alabanza y Adoración
¡Ha sonado el conmovedor himno del reino, que anuncia al universo entero la llegada de Dios entre los hombres! ¡El reino de Dios ha llegado! ¡Todos los pueblos se alegran, todas las cosas se regocijan! Cuanto hay de un extremo al otro de los cielos es un derroche de algarabía. ¿Qué cautivadoras escenas de júbilo son estas? Sigue leyendo “Coro Cristiano 2019 | “Himno del Reino: El Reino Ha Descendido al Mundo” Alabanza y Adoración”

Testimonio cristiano 2020 | Días en busca de fama y fortuna

Testimonio cristiano 2020 | Días en busca de fama y fortuna

“Días en busca de fama y fortuna” es el testimonio de una cristiana que experimentó el juicio y castigo de Dios. Debido al deseo del protagonista de buscar fama y estatus en el cumplimiento de su deber, cuando ve que el hermano Li es elegido como líder del equipo en lugar de él, se siente contrariado, y secretamente comienza a rivalizar con él. Incluso planea excluirlo para tener la oportunidad de hacerse notar, y regaña a sus hermanos y hermanas con altivez. Esto hace que se sientan coartados y les causa daño; como consecuencia, la obra de la iglesia resulta afectada, y él mismo sufre. No es sino hasta que experimenta el juicio y el castigo de las palabras de Dios que finalmente logra entender algo acerca de su propio carácter corrupto. Se da cuenta de la esencia y las consecuencias de buscar estatus y prestigio, y solo entonces empieza finalmente a despertar y a sentir remordimiento. Ya no desea perseguir estas cosas y, en cambio, comienza a enfocarse en practicar la verdad y satisfacer a Dios. Finalmente, alcanza una sensación de paz y equilibrio que jamás había tenido.
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Palabras diarias de Dios | Fragmento 42 | “La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II”

Palabras diarias de Dios | Fragmento 42 | “La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II”

La reacción de Job
(Job 1:20-21) Entonces Job se levantó y rasgó su ropa; se afeitó la cabeza y cayó al suelo en adoración diciendo: Salí desnudo del vientre de mi madre y desnudo regresaré a él; Jehová dio y Jehová quitó; bendito sea el nombre de Jehová.
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Testimonio cristiano 2020 | Liberación interior

Testimonio cristiano 2020 | Liberación interior

Al ver que lo que compartía la hermana Wang era práctico, poseía iluminación y lo alababan otros hermanos y hermanas, la protagonista siente envidia y comienza a compararse en silencio con ella. A menudo se siente desdichada por no saber hacerlo mejor que la hermana Wang. Por medio del juicio y las revelaciones de las palabras de Dios, comprende que su envidia se debe a que está controlada por las actitudes satánicas de la arrogancia, el egoísmo y la ruindad y que es consecuencia de un firme deseo de reputación y estatus. A través de las palabras de Dios, más adelante descubre un sendero de práctica y, a la larga, renuncia a la búsqueda de la reputación y el estatus. Cuando deja de ser esclava de la envidia, su espíritu se libera.
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Testimonio cristiano 2020 | Levantarse ante el fracaso

Testimonio cristiano 2020 | Levantarse ante el fracaso

“Levantarse ante el fracaso” es el testimonio de una cristiana que experimentó el juicio y castigo de Dios. La protagonista era abogada, pero después de aceptar la obra de Dios en los últimos días, comienza a entregarse a Él con entusiasmo y es elegida líder de la iglesia. Gracias a sus cualidades, alcanza algunos logros en su deber, pero cada vez se vuelve más arrogante, engreída y desdeñosa con los demás. Insiste en hacer lo que le place en la obra de la iglesia y rara vez discute las cosas con sus colaboradores, hasta que acaba causando pérdidas en la obra de la iglesia. Sin embargo, entre severas podas y tratos, y en medio del juicio y las revelaciones de la palabra de Dios, finalmente se da cuenta del motivo principal de su fracaso y caída y se arrepiente sinceramente ante Dios. En una reunión de la iglesia, comunica al respecto de esta inolvidable experiencia…
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Fragmento 2 | “Conocer a Dios es el camino hacia el temer a Dios y apartarse del mal”

Las posesiones y el ser de Dios, Su esencia, Su carácter, todo ello ha sido dado a conocer en Sus palabras a la humanidad. Cuando el hombre experimente las palabras de Dios, en el proceso de cumplirlas llegará a comprender el propósito subyacente a las palabras que Dios habla, a comprender la fuente y el trasfondo de las palabras de Dios, y a entender y apreciar el efecto deseado de las palabras de Dios. Para la humanidad, todas estas son cosas que el hombre debe experimentar, captar y lograr a fin de poder obtener la verdad y la vida, captar las intenciones de Dios, ser transformado en su carácter y volverse capaz de someterse a la soberanía y a los arreglos de Dios. Al mismo tiempo que el hombre experimente, capte y logre estas cosas, habrá obtenido gradualmente un entendimiento de Dios y, en ese momento, también habrá conseguido diferentes grados de conocimiento sobre Él. Este entendimiento y conocimiento no surgen de algo que el hombre haya imaginado o compuesto, sino más bien de lo que aprecia, experimenta, siente, y corrobora dentro de sí mismo. Sólo después de apreciar, experimentar, sentir, y corroborar estas cosas adquiere contenido el conocimiento de Dios por parte del hombre; sólo el conocimiento que obtiene en este momento es exacto, práctico, y preciso, y este proceso —de conseguir un entendimiento y un conocimiento genuinos de Dios mediante la apreciación, la experimentación, la sensación y la corroboración de Sus palabras— no es otro que la comunión verdadera entre el hombre y Dios. En medio de esta clase de comunión, el hombre llega a entender y comprender verdaderamente las intenciones de Dios, llega verdaderamente a comprender y conocer las posesiones y el ser de Dios, llega a comprender y conocer verdaderamente la esencia de Dios, llega a comprender y conocer gradualmente el carácter de Dios, llega a una certeza real y a una definición correcta de la realidad del dominio de Dios sobre toda la creación, y consigue una orientación y un conocimiento sustanciales de la identidad y la posición de Dios. En medio de este tipo de comunión, el hombre cambia paso a paso sus ideas sobre Dios, no imaginando más que sale de la nada ni dando rienda suelta a sus propias sospechas sobre Él, ni malinterpretándolo, condenándolo, juzgándolo o dudando de Él. En consecuencia, el hombre tendrá menos debates con Dios, menos conflictos con Él, y habrá menos ocasiones en las que se rebelará contra Él. Por el contrario, la preocupación del hombre por Dios y su sumisión a Él se incrementarán, y su reverencia por Dios se volverá más real y más profunda. En medio de este tipo de comunión, el hombre no sólo alcanzará la provisión de la verdad y el bautismo de vida, sino que también obtendrá al mismo tiempo el verdadero conocimiento de Dios. En medio de este tipo de comunión, el hombre no sólo será transformado en su carácter y recibirá la salvación, sino que al mismo tiempo también conseguirá la reverencia y la adoración verdaderas de un ser creado hacia Dios. Habiendo tenido esta clase de comunión, la fe del hombre en Dios ya no será más una hoja de papel en blanco, o una promesa ofrecida como falsas promesas, o una forma de búsqueda e idolatría ciegas; sólo con este tipo de comunión crecerá la vida del hombre, día tras día, hacia la madurez, y sólo ahora se transformará gradualmente su carácter, y su fe en Dios, paso a paso pasará de una creencia vaga e incierta a una sumisión y una preocupación genuinas, a una reverencia real; asimismo, en su búsqueda de Dios, el hombre progresará gradualmente de una actitud pasiva a una activa, de una sobre la que se actúa a una que lleva a cabo una acción positiva; sólo con este tipo de comunión el hombre llegará a un entendimiento y una comprensión verdaderos de Dios, al conocimiento verdadero de Dios. Debido a que la gran mayoría de las personas nunca han entrado en la verdadera comunión con Dios, su conocimiento de Él se detiene a nivel de la teoría, de las letras y de las doctrinas. Es decir, independientemente de cuántos años haya creído en Dios, en lo que respecta a su conocimiento de Él la gran mayoría de las personas está en el mismo lugar que cuando empezaron, atascados en el fundamento de cultos tradicionales, con sus elementos de color legendario y superstición feudal. Que ese conocimiento de Dios por parte del hombre se encuentre estancado en su punto de partida significa que prácticamente no existe. Aparte de la afirmación de la posición y de la identidad de Dios por parte del hombre, la fe de este en Él permanece en un estado de incertidumbre confusa. Siendo esto así, ¿cuánta reverencia verdadera puede tener el hombre hacia Dios?
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Testimonio cristiano 2020 | Una batalla espiritual

Testimonio cristiano 2020 | Una batalla espiritual

“Una batalla espiritual” es el testimonio de una cristiana que experimentó el juicio y castigo de la palabra de Dios. El protagonista es un líder de la Iglesia, quien, durante una asamblea, descubre —a partir de las reflexiones que comparten sus hermanos y hermanas— que su cuñada se ha negado rotundamente a aceptar la verdad y ha estado perturbando y alterando la obra de la Iglesia con distintos tipos de conductas malvadas. Basándose en el principio de la verdad, confirma que su cuñada es una hacedora de maldad que debe ser expulsada de la Iglesia. Sin embargo, debido a sus apegos emocionales, es incapaz de poner en práctica la verdad y proteger la obra de la Iglesia e, incluso, se pone del lado de su cuñada y la defiende. Después de experimentar la dolorosa disciplina de la enfermedad y el juicio de las palabras de Dios, obtiene cierto conocimiento del carácter justo de Dios y también llega a comprender la esencia y las consecuencias peligrosas de actuar a partir de la emoción. Finalmente, puede escapar de las limitaciones de sus sentimientos y expulsar a la hacedora de maldad de la Iglesia, tal y como lo requieren la verdad y los principios y, al final, obtiene la sensación de paz y seguridad que trae la práctica de la verdad.
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Fragmento 3 | “Conocer a Dios es el camino hacia el temer a Dios y apartarse del mal”

Muchas personas se aferran a leer las palabras de Dios día tras día, incluso hasta el punto de comprometerse meticulosamente a memorizar todos los pasajes clásicos en ellas como su posesión más valiosa; y, además, predican las palabras de Dios en todas partes, proveyendo y ayudando a los demás por medio de ellas. Piensan que hacer esto es dar testimonio de Dios, dar testimonio de Sus palabras; que hacer esto es seguir el camino de Dios, vivir por Sus palabras, traerlas a sus vidas actuales, y que les permitirá recibir el elogio de Dios, y ser salvos y perfeccionados. Pero, aunque prediquen las palabras de Dios, nunca las cumplen en la práctica ni tratan de alinearse con lo revelado en ellas. En su lugar, utilizan las palabras de Dios para ganarse la adoración y la confianza de los demás con engaños, y entrar en gestión por su cuenta, y malversar y robar la gloria de Dios. Esperan, en vano, usar la oportunidad que difundir las palabras de Dios les proporciona para que se les adjudiquen la obra de Dios y Sus elogios. Cuántos años han pasado, y estas personas no sólo han sido incapaces de obtener el elogio de Dios en el proceso de predicar Sus palabras; también han sido incapaces de descubrir el camino que debían seguir en el proceso de dar testimonio de las palabras de Dios. No sólo no se han ayudado ni han provisto para sí mismos en el proceso de proveer y ayudar a otros por medio de las palabras de Dios ni han sido capaces de conocer a Dios, o de despertar en ellos una reverencia genuina a Él, en el proceso de hacer todas estas cosas, sino que, por el contrario, sus malinterpretaciones sobre Dios son cada vez más profundas, su falta de confianza en Él cada vez más grave, y sus imaginaciones sobre Él cada vez más exageradas. Provistos y guiados por sus teorías acerca de las palabras de Dios, parece como si estuviesen completamente en su elemento, como si ejerciesen sus habilidades con una facilidad natural, como si hubiesen encontrado su propósito en la vida, su misión. Como si hubiesen obtenido nueva vida y hubiesen sido salvos; como si, con las palabras de Dios saliendo nítidamente de la lengua en recital, hubiesen conseguido el acceso a la verdad, comprendido las intenciones de Dios, y descubierto el camino para conocerlo. Como si, en el proceso de predicar las palabras de Dios, se encontrasen frecuentemente cara a cara con Él. También, se ven frecuentemente “movidos” a ataques de llanto y, a menudo dirigidos por el “Dios” en las palabras de Dios, parecen aferrarse incesantemente a Su sincera solicitud y Su amable propósito; al mismo tiempo parecen haber comprendido la salvación del hombre por parte de Dios y Su gestión, haber llegado a conocer Su esencia, y haber entendido Su justo carácter. Basados en este fundamento, parecen creer aún más firmemente en la existencia de Dios, ser más conscientes de Su estado elevado, y sentir aún más profundamente Su grandeza y trascendencia. Inmersos en el conocimiento superficial de las palabras de Dios, parecería que su fe ha crecido, su determinación a resistir el sufrimiento se ha fortalecido, y su conocimiento de Dios se ha profundizado. Poco se imaginan que, hasta que experimenten realmente las palabras de Dios, todo su conocimiento de Él y sus ideas sobre Él surgen de su propia imaginación y sus conjeturas ilusorias. Su fe no se sostendría bajo ninguna clase de prueba divina, sus así llamados espiritualidad y estatura simplemente no soportarían la prueba o la inspección de Dios; su determinación no es sino un castillo edificado sobre la arena, y su supuesto conocimiento de Dios no es más que un producto de su imaginación. En realidad, estas personas que han puesto, por así decirlo, mucho esfuerzo en las palabras de Dios, nunca han sido conscientes de lo que es la fe real, lo que es la sumisión real, lo que es la preocupación real, o lo que es el conocimiento real de Dios. Toman la teoría, la imaginación, el conocimiento, el don, la tradición, la superstición, e incluso los valores morales de la humanidad y hacen de ellos una “inversión de capital” y “armas militares” para creer en Dios y buscarlo, haciendo de ellos incluso el fundamento de su creencia en Dios y de su búsqueda de Él. Al mismo tiempo, toman este capital y este armamento y los convierten en un talismán mágico para conocer a Dios, encontrar y lidiar con la inspección, la prueba, el castigo, y el juicio de Dios. Al final, lo que obtienen sigue consistiendo tan sólo en conclusiones acerca de Dios inmersas en connotaciones religiosas, superstición feudal y en todo lo que es legendario, grotesco y enigmático. Su forma de conocer y definir a Dios se ha formado en el mismo molde que la de las personas que sólo creen en el Cielo Allá Arriba, o en el Viejo Hombre en el Cielo, mientras que la realidad de Dios, Su esencia, Su carácter, Sus posesiones y Su ser, y demás, todo lo que tiene que ver con el verdadero Dios mismo, son cosas que su conocimiento ha fallado en captar, le son completamente irrelevantes y hasta se aleja de ellos al otro extremo. De esta forma, aunque viven bajo la provisión y la nutrición de las palabras de Dios, son sin embargo incapaces de recorrer verdaderamente el camino del temor a Dios y apartarse del mal. La verdadera razón para esto es que nunca se han familiarizado con Dios ni han tenido nunca un contacto o una comunión genuinos con Él; por tanto, es imposible para ellos llegar a un entendimiento mutuo con Dios, o despertar en ellos una creencia, una búsqueda, o una adoración genuinas de Él. Que consideren de esa forma las palabras de Dios y a Dios son la perspectiva y la actitud que los ha condenado a volver con las manos vacías de sus esfuerzos, a no ser nunca capaces en toda la eternidad de recorrer el camino del temor a Dios y de apartarse del mal. El objetivo al que aspiran, y la dirección en la que están yendo, indican que son enemigos de Dios a lo largo de la eternidad, y que a lo largo de ella nunca serán capaces de recibir la salvación.
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