He seguido los pasos del Cordero

Las tres etapas de la obra de Dios

Shen Ai, Singapur

Cuando yo tenía 18 años, mi madre enfermó y por tanto empezó a creer en el Señor Jesús. En ese momento, yo conocía el nombre del Señor Jesús pero no entendía nada sobre la fe en el Señor. Fue una gran coincidencia que más adelante yo fuera a trabajar en una empresa donde la mayoría de los empleados eran cristianos. Sigue leyendo “He seguido los pasos del Cordero”

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¿Qué significa realmente aceptar la verdad?

Testimonios de los Vencedores

Xiaohe Ciudad de Puyang, provincia de Henan

En el pasado, cada vez que leía las palabras reveladas por Dios acerca de cómo las personas no aceptan la verdad, no creía que dichas palabras se aplicaran a mí. Disfrutaba de beber y comer la palabra de Dios y de comunicarla, y podía aceptar y reconocer que todo lo que Dios había dicho era verdad, independientemente de cuánto aguijoneaba mi corazón o no estaba de acuerdo con mis nociones. Sigue leyendo “¿Qué significa realmente aceptar la verdad?”

Finalmente vivo un poco como un ser humano

cristianos

Xiangwang    Provincia de Sichuan

Me siento profundamente castigado en mi corazón cada vez que veo que las palabras de Dios dicen: “¡Humanidad cruel y brutal! La confabulación y la intriga, los empujones entre ellos, la lucha por la reputación y la fortuna, la masacre mutua, ¿cuándo se van a terminar? Dios ha hablado cientos de miles de palabras pero nadie ha entrado en razón. Sigue leyendo “Finalmente vivo un poco como un ser humano”

El servicio de esta clase es verdaderamente despreciable

cristiana

Ding Ning    La ciudad de Heze, provincia de Shandong

Durante los últimos días, la iglesia ha dispuesto un cambio en mi trabajo. Cuando recibí esta nueva tarea, pensé: “Tengo que aprovechar esta última oportunidad para convocar a una junta con mis hermanos y hermanas, hablar con ellos claramente acerca de las cosas y dejarlos con una buena impresión”. Sigue leyendo “El servicio de esta clase es verdaderamente despreciable”

El amor de Dios estuvo conmigo en la prisión oscura del diablo

El amor de Dios estuvo conmigo en la prisión oscura del diablo

Yang Yi, provincia de Jiangsu

Soy una cristiana de la Iglesia de Dios Todopoderoso. He sido una seguidora de Dios Todopoderoso durante más de diez años. Durante este tiempo, una cosa que nunca olvidaré es la horrible tribulación experimentada cuando la Policía del PCC me arrestó hace una década. En aquel momento, a pesar de que demonios malvados me torturaron y pisotearon, y de que estuve cerca de la muerte en varias ocasiones, Dios Todopoderoso usó Su mano poderosa para guiarme y protegerme, para traerme de vuelta a la vida, y llevarme de nuevo a la seguridad… A través de esto, experimenté realmente la trascendencia y la grandeza del poder de la vida de Dios, y obtuve la valiosa riqueza de vida que Dios me confirió. Sigue leyendo “El amor de Dios estuvo conmigo en la prisión oscura del diablo”

Dios Todopoderoso me ha dado una segunda oportunidad en la vida

el amor de Dios

Dos hermanos y hermanas comunes, Pekín

15 de agosto de 2012

El 21 de julio de 2012 fue un día inolvidable para mí, así como el más importante de mi vida.

Ese día, una fuerte lluvia caía en el distrito de Fangshan, en Pekín, la más fuerte que habíamos visto allí en sesenta y un años. Un poco después de las 4 pm, salí a la calle para echar un vistazo y vi que había agua por todas partes. Nuestro auto familiar ya estaba flotando y la única razón por la que aún no había sido arrastrado por la corriente era porque tenía algo delante que le impedía moverse. La escena me hizo sentir bastante ansiosa, así que rápidamente llamé a mi esposo, quien también es creyente, pero no pude comunicarme sin importar cuántas veces lo intentara. Luego, en vez de buscar la voluntad de Dios, en cambio me apresuré a ir a casa para buscarle. Sigue leyendo “Dios Todopoderoso me ha dado una segunda oportunidad en la vida”

En medio del desastre vi la mano de Dios

En medio del desastre vi la mano de Dios

Ying Xin, Pekín

15 de agosto de 2012

El 22 de julio de 2012, al día siguiente de la inundación de Pekín ocurrida el 21 de julio, me apresuré a visitar a una hermana que había aceptado la obra de Dios de los últimos días hacía dos meses. ¡En cuanto entré en su aldea la escena que vi ante mí me dejó estupefacta! Vi que las carreteras se habían derrumbado dejando al descubierto sus cimientos bajo el asfalto. Sigue leyendo “En medio del desastre vi la mano de Dios”