Música cristiana 2020 | Cómo buscar las huellas de Dios

Música cristiana 2020 | Cómo buscar las huellas de Dios
I
Ya que estamos buscando las huellas de Dios,
debemos buscar la voluntad de Dios,
las palabras de Dios, las declaraciones de Dios,
las palabras de Dios, las declaraciones de Dios,
porque donde están las nuevas palabras de Dios, ahí está la voz de Dios,
y donde están las huellas de Dios, ahí están los hechos de Dios.
Donde está la expresión de Dios, ahí está la aparición de Dios,
y donde está la aparición de Dios, ahí existe la verdad, el camino y la vida.

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Palabras diarias de Dios | Fragmento 142 | “Dios mismo, el único IV”

Dios dice: “¿Qué tipo de rasgo representativo manifiesta la obra de Satanás en el hombre? Ya deberíais saber por vuestras propias experiencias cuál es su rasgo más característico, lo que más hace, lo que intenta hacer con cada persona. Tiene una característica que tal vez no podéis ver, de modo que no pensáis lo espantoso y odioso que es Satanás. ¿Sabe alguien cuál es esta peculiaridad? Decidme. Todo lo que hace es para dañar al hombre. Hace cosas para perjudicar al hombre. ¿Cómo daña al hombre? ¿Podéis mostrármelo de manera más específica y con mayor detalle? Seduce, incita y tienta al ser humano. Es correcto, muestra varios aspectos. ¿Algo más? Engaña al hombre. Engaña, ataca y acusa. Sí, todo esto. ¿Hay algo más? Miente. Engañar y mentir es algo muy natural para Satanás. Lo hace tan a menudo que las mentiras fluyen de su boca sin tener que pensar si quiera. ¿Algo más? Siembra disensión. Esto no es tan importante. Os describiré algo que os aterrorizará, pero no lo hago por asustaros. Dios obra en el hombre y le valora tanto con Su actitud como en Su corazón. Por el contrario, ¿aprecia Satanás al hombre? No, no lo hace. ¿Qué quiere del ser humano? Quiere dañarle, sólo piensa en perjudicarle. ¿No es esto verdad? De modo que, cuando está pensando en cómo hacerle daño al hombre, ¿lo hace en un estado de mente apremiante? Sí. Entonces, cuando se trata de la obra de Satanás en el hombre, aquí tengo dos palabras que pueden describir con amplitud su maliciosa y malvada naturaleza, que pueden permitiros conocer de verdad su odiosidad: en el acercamiento de Satanás al hombre, siempre quiere “ocupar” y “apegarse” con fuerza a cada uno de ellos para poder llegar al punto en el que tenga por completo el control del hombre, dañándolo, para poder conseguir su objetivo y satisfacer su salvaje ambición. ¿Qué significa “ocupar con fuerza”? ¿Sucede con tu consentimiento o sin él? ¿Ocurre con tu conocimiento o sin él? ¡Pasa sin que tú lo sepas en absoluto! En situaciones en las que no te das cuenta, posiblemente cuando él no ha dicho ni hecho nada, cuando no hay premisas ni contexto, ahí está alrededor de ti, rodeándote. Busca una oportunidad que aprovechar y, después, te ocupa y se apega a ti enérgicamente, logrando su objetivo de tener por completo el control sobre ti y dañarte. Esta es una intención y conducta más que típica en la lucha de Satanás contra Dios por la humanidad. ¿Cómo os sentís al oír esto? Aterrorizados y temeroso en nuestro corazón. ¿Os sentís indignados? Sí, nos sentimos indignados. Entonces, cuando os sentís indignados, ¿pensáis que Satanás es descarado? Sí. Cuando pensáis que Satanás es descarado, ¿os sentís indignados con las personas de vuestro entorno, que siempre os quieren controlar, aquellos que tienen salvajes ambiciones de estatus e intereses? Sí. ¿Qué métodos usa, pues, Satanás para apegarse al hombre y ocuparle por la fuerza? ¿Tenéis esto claro? Cuando escucháis estas dos palabras “ocupación” y “apego” con fuerza, tenéis esa sensación de extrañeza e indignación, ¿verdad? ¿Acaso no os hacéis una idea de su sabor maligno? Sin tu consentimiento o tu conocimiento, se apega a ti, te ocupa y te corrompe. ¿Qué puedes saborear en tu corazón? ¿Odio? ¡Sí! ¿Indignación? ¡Sí! Y cuando sientes este odio y esta indignación por estas formas de actuar de Satanás, ¿qué tipo de sentimiento tienes hacia Dios? Agradecimiento. Estás agradecido a Dios por salvarte. De modo que ahora, en este momento, ¿sientes el deseo o la voluntad de permitir que Dios se encargue de todo lo tuyo, de dominarte en tu totalidad? Sí. ¿En qué contexto? ¿Dices que sí, porque te asusta que Satanás te ocupe y se apegue a ti a la fuerza? No puedes tener este tipo de mentalidad, no es correcto. No tengas miedo, Dios está aquí. No hay nada de lo que asustarse, ¿verdad? Una vez hayas comprendido la malvada esencia de Satanás, deberías tener una comprensión más precisa o valorar en mayor profundidad el amor, las buenas intenciones, la compasión y la clemencia de Dios por el hombre y Su carácter justo. ¡Satanás es tan odioso! Pero si esto todavía no inspira tu amor por Dios, tu dependencia de Él y tu confianza en Él, ¿qué clase de persona serías? ¿Estás dispuesto a dejar que Satanás te perjudique así? Después de ver su maldad y su fealdad, damos la vuelta y entonces acudimos a Dios. ¿Ha habido algún cambio en tu conocimiento de Dios? Sí. ¿Qué tipo de cambio? ¿Podemos decir que Dios es santo? ¿Podemos decir que Dios no tiene defecto? Sí. “Dios es santidad única”; ¿puede Dios soportar este título? Sí. Por tanto, en el mundo y entre todas las cosas, ¿sólo Dios mismo puede aguantar este entendimiento del hombre? ¿Hay algún otro? No. ¿Qué es, pues, exactamente lo que Dios le da al hombre? ¿Te proporciona tan sólo un poco de interés, preocupación y consideración cuando no estás prestando atención? ¿Qué le ha dado Dios al hombre? Le ha dado vida, le ha dado todo y sigue otorgándole cosas de manera incondicional sin exigir nada, sin ninguna intención oculta. Utiliza la verdad, Sus palabras, Su vida para dirigir y guiar al hombre, apartándolo del daño de Satanás, de sus tentaciones, de su seducción y permitiéndole ver con claridad a través de la malvada naturaleza de Satanás y su repugnante rostro. ¿Son, pues, verdaderos el amor y la preocupación de Dios por la humanidad? ¿Es algo que cada uno de vosotros puede experimentar? Sí”.

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Música cristiana 2020 | Dios restaurará el significado de Su creación del hombre

Música cristiana 2020 | Dios restaurará el significado de Su creación del hombre
I
Dios creó a los humanos, los colocó sobre la tierra
y los ha guiado desde entonces.
Él después los salvó
y los sirvió como una ofrenda por el pecado para la humanidad.
Al final Él aún debe conquistar a la humanidad,
salvar por completo a los humanos y restaurarlos a su semejanza original.
Esta es la obra a la que Él se ha dedicado desde el principio,
restaurando a la humanidad a su imagen y semejanza originales.
Dios establecerá Su reino
y restaurará la semejanza original de los seres humanos,
restaurará la semejanza original de los seres humanos,
lo que significa que Él restaurará
Su autoridad sobre la tierra y entre toda la creación.

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Palabras diarias de Dios | Fragmento 141 | “Dios mismo, el único IV”

Dios dice: “Dios creó al hombre y, desde entonces, siempre ha dirigido la vida de la humanidad. Ya sea proporcionándole bendiciones a la humanidad, dándole las leyes y Sus mandamientos o estipulando las diversas normas para la vida, ¿sabes cuál es el pretendido objetivo de Dios al hacer estas cosas? En primer lugar, ¿podéis asegurar que todo lo que Él hace es por el bien de la humanidad? Sí, podemos. Tal vez creáis que esta frase es relativamente amplia y hueca, pero hablando de forma específica, todo lo que Dios hace es para dirigir y guiar al hombre hacia vivir una vida normal. Ya sea que el hombre observe Sus normas o guarde Sus leyes, el objetivo de Dios es que el hombre no adore a Satanás, que no sea dañado por este; esto es de lo más fundamental y esto fue lo que se hizo en el principio mismo. En ese momento, cuando el hombre no entendió la voluntad divina, Él tomó algunas leyes y normas sencillas e hizo provisiones que cubrieran todo aspecto concebible. Estas son muy sencillas, pero en ellas se contiene la voluntad de Dios. Él aprecia, valora y ama tiernamente a la humanidad. ¿No es este el caso? Sí. ¿Podemos decir, pues, que Su corazón es santo? ¿Podemos decir que Su corazón es limpio? Sí. ¿Tiene Dios algunas intenciones ulteriores? No. ¿Es, pues, este objetivo suyo correcto y positivo? Sí. Es positivo. Independientemente de las provisiones hechas por Dios, su efecto en el curso de Su obra es positivo para el hombre y dirigen el camino. ¿Existen, entonces, algunos pensamientos egoístas en la mente de Dios? ¿Tiene Dios algunos objetivos adicionales en lo que al hombre respecta o quiere usar al hombre de alguna manera? En absoluto. Dios hace lo que dice, y también piensan de este modo en Su corazón. No hay propósito mezclado ni pensamientos egoístas. No hace nada para sí mismo, sino que absolutamente todo es para el hombre, sin objetivos personales. Aunque tiene planes e intenciones para el ser humano, no hace nada para sí mismo. Todo lo que lleva a cabo es puramente para la humanidad, para protegerla, para impedir que se desvíe. ¿No es precioso este corazón? Sí. ¿Puedes ver el más diminuto indicio de este precioso corazón en Satanás? No. ¿Puedes verlo? ¿Puedes? No puedes ver nada de esto en Satanás. Todo lo que Dios hace se revela de forma natural. Al considerar la forma en que Dios obra, ¿cómo lo hace? ¿Toma Dios estas leyes y Sus palabras, y las ata estrechamente a la cabeza de cada persona como el encanto de la argolla de oro, imponiéndoselas a cada hombre? ¿Obra Él de ese modo? No. ¿De qué forma hace Dios, pues, Su obra? Nos guía. Aconseja y alienta. Aquí tenemos una segunda. ¿Alguna más? ¿Acaso amenaza? ¿Se anda con rodeos? No. Cuando tú no entiendes la verdad, ¿cómo te guía Dios? Hace brillar una luz. Bien, hace brillar una luz sobre ti, te dice con claridad que esto no está en armonía con la verdad y lo que deberías hacer. De estas formas en las que Dios obra, ¿qué tipo de relación sientes que tienes con Dios? ¿Acaso te hacen sentir que Dios está fuera de tu alcance? No. Entonces, ¿cómo te hacen sentir? Dios está especialmente cerca de ti, no hay distancia entre vosotros. Cuando Dios te guía, cuando Él provee para ti, te ayuda y te apoya, sientes la amabilidad de Dios, Su respetabilidad, sientes lo hermoso que es, lo cálido. Pero cuando Él te reprocha tu corrupción o cuando Él te juzga y te disciplina por rebelarte contra Él, ¿qué método usa Dios? ¿Te hace reproches con palabras? Sí. ¿Te disciplina a través de tu entorno, de personas, asuntos y cosas? Sí. ¿Qué nivel alcanza, pues, esta disciplina? Hasta el nivel que el hombre puede soportar. ¿Llega Su nivel de disciplina al mismo punto en el que Satanás daña al hombre? No. Dios obra de un modo amable, amoroso, delicado y afectuoso, una manera especialmente medida y adecuada. Su camino no te hace sentir emociones intensas como: “Dios debe dejarme hacer esto” o “Dios debe dejarme hacer aquello”. Dios nunca te da esa clase de mentalidad intensa o sentimientos intensos que hacen las cosas insoportables. ¿No es este el caso? Sí. Incluso cuando aceptas las palabras de juicio y castigo de Dios, ¿cómo te sientes, entonces? Cuando sientes la autoridad y el poder de Dios, ¿cómo te sientes entonces? ¿Sientes la divinidad imposible de ofender de Dios? Sí. ¿Te sientes distanciado de Dios en esos momentos? ¿Te sientes asustado de Dios? No. En su lugar, sientes temerosa reverencia de Dios. ¿Sienten las personas todas estas cosas sólo por la obra de Dios? Sí. ¿Tendrían estos sentimientos si Satanás obrara en el hombre? No. Dios usa Sus palabras, Su verdad y Su vida para proveer continuamente para el hombre, para sostener al hombre. Cuando el ser humano es débil, cuando se siente abatido, ciertamente Dios no habla con aspereza, diciendo: “No te sientas abatido. ¿Por qué estás abatido? ¿Por qué eres débil? ¿Cuál es la razón de que estés débil? Estás tan débil que podrías morirte. Siempre estás tan abatido, ¿de qué te vale vivir? ¡Muérete ya!”. ¿Obra Dios de esta forma? No. ¿Tiene Dios la autoridad de actuar de esta forma? Sí. ¿Pero actúa Dios de este modo? No. La razón por la que Dios no actúa así es por Su esencia, la esencia de la santidad de Dios. Su amor por el hombre, Su aprecio y Su valoración del hombre no puede expresarse con claridad en sólo una o dos frases. No es algo producido por la jactancia del hombre, sino algo que Dios provoca en la práctica real; es la revelación de la esencia de Dios. ¿Pueden todas estas formas de obrar de Dios permitir que el hombre vea Su santidad? En todas estas maneras de obrar de Dios, incluidas Sus buenas intenciones, los efectos que Dios desea lograr en el hombre, los distintos modos que Dios adopta para obrar en el hombre, el tipo de obra que hace, lo que quiere que el hombre entienda, ¿has visto alguna maldad o astucia en las buenas intenciones de Dios? No. No puedes ver mal alguno, ¿verdad? No. Por tanto, en todo lo que Dios hace, todo lo que dice, todo lo que piensa en Su corazón, así como toda Su esencia que Él revela, ¿podemos llamar a Dios santo? Sí. ¿Ha visto el hombre alguna vez esta santidad en el mundo o en sí mismo? Aparte de Dios, ¿la has visto alguna vez en algún hombre o en Satanás? No. De lo que hemos hablado hasta este momento, ¿podemos denominar a Dios como el único y santo Dios mismo? Sí. Todo lo que Dios le da al hombre, incluidas las palabras de Dios, las distintas formas en las que Dios obra en el hombre, lo que Dios le dice al hombre, lo que Él le recuerda al hombre, lo que Él aconseja y alienta, todo se origina en una esencia: todo se origina en la santidad de Dios. Si no hubiera un Dios tan santo, ningún hombre podría ocupar Su lugar para realizar la obra que Él hace. Si Dios hubiera tomado a esas personas y las hubiera entregado por completo a Satanás, ¿habéis pensado alguna vez en qué tipo de condición os encontraríais hoy, los aquí presentes? ¿Estaríais todos aquí sentados, completos e intactos? No. ¿Cómo seríais, pues? ¿Diríais también: “De ir y venir de la tierra, y de andar por la tierra”? ¿Os pavonaríais así, seríais tan descarados y os jactaríais sin vergüenza delante de Dios y hablaríais de un modo tan indirecto? Sí. Sí, lo haríais. ¡Lo haríais cien por cien! ¡Lo haríais absolutamente! La actitud de Satanás hacia el hombre les permite ver que su naturaleza es por completo distinta a la de Dios. Su esencia es por completo diferente de Dios. ¿Qué esencia de Satanás es lo opuesto a la santidad de Dios? Su maldad. La malvada naturaleza de Satanás es lo opuesto a la santidad de Dios. La razón por la que la mayoría de las personas no reconocen que esta expresión de Dios representa la esencia de Su santidad es, enteramente, que viven bajo el dominio de Satanás, en la corrupción de Satanás, dentro del recinto de vida de Satanás. No saben qué es la santidad ni saben cómo definirla. Aun cuando percibas la santidad de Dios, sigues sin poder definirla como tal con alguna certeza. Es una disparidad en el conocimiento de la santidad de Dios por parte del hombre”.

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Música cristiana 2020 | Las tres etapas de obra reflejan la gestión del hombre por parte de Dios

Música cristiana 2020 | Las tres etapas de obra reflejan la gestión del hombre por parte de Dios
I
La obra de gestionar a la humanidad se divide en tres etapas,
lo que significa que la obra de salvar a la humanidad
se divide en tres etapas.
Estas tres etapas no incluyen la obra de crear el mundo,
sino que son las tres fases de la obra de la Era de la Ley,
la Era de la Gracia y la Era del Reino.
La obra de crear el mundo fue la de producir a toda la humanidad.
No fue la de salvarla
ni tiene relación con ella,
ni tiene relación con ella;
y es que, cuando el mundo fue creado,
la humanidad no había sido corrompida por Satanás
y, por tanto, no había necesidad de llevar a cabo
la obra de salvación de la humanidad.

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Palabras diarias de Dios | Fragmento 120 | “Dios mismo, el único III”

Dios dice: “Entender la autoridad de Dios desde las perspectivas macro y micro
La autoridad de Dios es única. Es la expresión característica y la esencia especial de la identidad de Dios mismo. Ningún ser creado o no creado posee dicha expresión característica ni dicha esencia especial; sólo el Creador tiene esta clase de autoridad. Es decir, sólo el Creador —Dios, el único— se expresa de esta forma y tiene esta esencia. ¿Por qué hablar de la autoridad de Dios? ¿En qué difiere la autoridad de Dios mismo de la autoridad existente en la mente del hombre? ¿Qué difiere de especial? ¿Por qué es particularmente importante hablar aquí de ella? Cada uno de vosotros debe considerar detenidamente este asunto. Para la mayoría de las personas, la “autoridad de Dios” es una idea vaga que cuesta entender con claridad, y todo debate al respecto acaba, probablemente, siendo confuso. Así pues, habrá invariablemente una brecha entre el conocimiento de la autoridad de Dios que el hombre es capaz de poseer, y la esencia de la misma. Para cerrar esta brecha, uno debe llegar a conocer gradualmente la autoridad de Dios por medio de personas, acontecimientos, cosas o fenómenos de la vida real dentro del alcance humano, que los hombres son capaces de entender. Aunque la expresión “la autoridad de Dios” pueda parecer insondable, la autoridad de Dios no es en absoluto abstracta. Él está presente con el hombre cada minuto de su vida, dirigiéndolo a través de cada día. Así, en la vida cotidiana de cada persona, el hombre verá y experimentará necesariamente el aspecto más tangible de la autoridad de Dios. Esta tangibilidad es prueba suficiente de que la misma existe de verdad y permite por completo que uno reconozca y comprenda la realidad de que Dios posee esta autoridad.

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Música cristiana 2020 | El camino del éxito en la fe en Dios

Música cristiana 2020 | El camino del éxito en la fe en Dios
I
Los destinos de Pablo y Pedro se midieron de acuerdo a
la capacidad de cada uno para cumplir con su deber como criatura de Dios
y no según el tamaño de su contribución;
sus destinos se determinaron de acuerdo a lo que buscaron desde el principio
y no según la cantidad de obra que llevaron a cabo
ni de acuerdo a la estimación que otras personas sentían por ellos.
Por tanto, buscar activamente cumplir con el propio deber como criatura de Dios
es la senda hacia el éxito;
buscar la senda del amor verdadero a Dios es la senda más correcta;
buscar cambios en el viejo carácter propio y buscar el amor puro a Dios,
es la senda hacia el éxito,
es la senda hacia el éxito.

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Palabras diarias de Dios | Fragmento 121 | “Dios mismo, el único III”

Dios dice: “El destino de la humanidad y el destino del universo son inseparables de la soberanía del Creador
Vosotros sois todos adultos. Algunos de vosotros sois de mediana edad; otros habéis entrado en la vejez. De ser incrédulos a ser creyentes, y desde el principio de creer en Dios hasta llegar a aceptar la palabra de Dios y experimentar Su obra, ¿cuánto conocimiento teníais de Su soberanía? ¿Qué perspectivas del destino humano obtuvisteis? ¿Puede uno conseguir todo lo que desea en la vida? ¿Cuántas cosas habéis sido capaces de cumplir como deseabais en las pocas décadas de vuestra existencia? ¿Cuántas cosas no ocurren como se espera? ¿Cuántas vienen como sorpresas agradables? ¿Cuántas siguen esperando las personas que den fruto, aguardando inconscientemente el momento correcto, y la voluntad del cielo? ¿Cuántas cosas hacen que las personas se sientan desamparadas y frustradas? Todo el mundo está lleno de esperanzas respecto a su destino, y espera que todo en su vida vaya como desea, no tener escasez de alimentos o ropa, que su fortuna aumente de forma espectacular. Nadie quiere una vida pobre y oprimida, llena de dificultades, sitiada por las calamidades. Pero las personas no pueden prever ni controlar estas cosas. Quizás, para algunos, el pasado no es más que un revoltijo de experiencias; nunca saben cuál es la voluntad del cielo ni se preocupan de ella. Viven su vida sin pensar, como los animales, día a día y sin preocuparse de cuál es el destino de la humanidad, de por qué están vivos los seres humanos ni de cómo deberían vivir. Estas personas alcanzan la vejez sin haber obtenido un entendimiento del destino humano, y hasta el momento de su muerte no tienen ni idea de en qué consiste la vida. Estas personas están muertas; son seres sin espíritu; son bestias. Aunque viven entre todas las cosas, hallan su disfrute en las muchas formas en las que el mundo satisface sus necesidades materiales; aunque ven que este mundo material avanza constantemente, su propia experiencia —lo que sus corazones y espíritus sienten y experimentan— no tiene nada que ver con las cosas materiales, y nada de esto la sustituye. Es un reconocimiento en lo profundo del corazón, algo que no se puede ver a simple vista. Este reconocimiento se encuentra en el entendimiento y el sentimiento propios de la vida y del destino humanos. A menudo lleva a la comprensión de que un Amo invisible está organizando todas las cosas, y que está orquestándolo todo para el hombre. En medio de todo esto, uno no puede sino aceptar las disposiciones y orquestaciones del destino y, al mismo tiempo, admitir el camino que el Creador ha puesto por delante, Su soberanía sobre el destino propio de uno. Este es un hecho indiscutible. No importa qué profundo conocimiento y actitud se tenga sobre el destino, nadie puede cambiar este hecho.

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