Testimonio cristiano 2020 | Las palabras de Dios me hicieron conocerme

Testimonio cristiano 2020 | Las palabras de Dios me hicieron conocerme

Antes de que la protagonista se hiciera creyente, siempre pensó que era alguien de buena humanidad, tolerante y paciente con los demás, alguien que hacía todo lo posible por ayudar siempre que veía a alguna persona pasando por momentos difíciles; se consideraba a sí misma una buena persona. Tras aceptar la obra de Dios de los últimos días, al resultar expuesta por los hechos y a través de la revelación y el juicio de las palabras de Dios, ve que aunque por fuera parece comportarse bien y se abstiene de cometer pecados evidentes, dentro de ella habitan las actitudes satánicas de arrogancia, engaño y malicia. En cuanto las palabras o acciones de alguien atentan contra sus propios intereses, ella los detesta y los juzga, socavándolos a sus espaldas, y causa perturbaciones en la obra de la iglesia. Una vez que logra comprender su carácter satánico y su naturaleza satánica de resistencia a Dios, comienza a arrepentirse ante Él…
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Palabras diarias de Dios | Fragmento 70 | “La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III”

Palabras diarias de Dios | Fragmento 70 | “La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III”

Parábola de la oveja perdida
(Mateo 18:12-14) ¿Qué pensáis? Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve y va a las montañas y busca la que se ha perdido? Y si la encuentra, de verdad os digo, se alegra más por esa oveja que por las noventa y nueve que no se perdieron. Es así la voluntad del Padre que está en los cielos, que ninguno de estos pequeñitos muera.
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Testimonio cristiano 2020 | Mi liberación de las ataduras

Testimonio cristiano 2020 | Mi liberación de las ataduras

El padre de la protagonista era creyente desde hacía años. Cumplía sistemáticamente con su deber de compartir el evangelio y había sido capaz de sufrir y pagar un precio. Sin embargo, no buscaba la verdad, sino la fama, la ganancia y el estatus. Sembraba la discordia entre hermanos y hermanas hasta el punto de excluir y atacar a otros, lo que alteraba gravemente la vida de la iglesia y la entrada de los hermanos y hermanas en la vida. En muchas ocasiones le ofrecieron enseñanzas y ayuda, pero jamás se arrepentía. Por medio de las palabras de Dios, la protagonista consigue discernir que su padre es una malvada persona que está harta de la verdad y la detesta, y que deberían expulsarlo de la iglesia. No obstante, sus emociones la frenan y no se atreve a delatarlo ni a denunciarlo. Busca la verdad leyendo las palabras de Dios y entiende la naturaleza, el peligro y las consecuencias de dejarse llevar por las emociones. Se libera de las ataduras de sus sentimientos personales, logra practicar el amor a aquello que Dios ama y el odio a aquello que Dios odia, y delata la malvada conducta de su padre, tras cuya expulsión mejora la vida de la iglesia, libre de la alteración de una malvada persona.
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Palabras diarias de Dios | Fragmento 69 | “La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III”

Palabras diarias de Dios | Fragmento 69 | “La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III”

En el ámbito de la obra que el Señor Jesús completó en la Era de la Gracia, puedes ver otro aspecto de lo que Dios tiene y es. Este se expresó a través de Su carne, y fue hecho posible para que las personas vieran y apreciaran por medio de Su humanidad. En el Hijo del Hombre, las personas vieron cómo vivió Dios en carne Su humanidad, y contemplaron Su divinidad expresada a través de la carne. Estos dos tipos de expresión permitieron ver a las personas un Dios muy real, y formarse un concepto diferente de Él. Sin embargo, en el período de tiempo entre la creación del mundo y el final de la Era de la Ley, esto es, antes de la Era de la Gracia, lo que las personas vieron, oyeron y experimentaron sólo fue el aspecto divino de Dios. Fue lo que Él hizo y dijo en una esfera intangible, y las cosas que expresó desde Su persona real que no podían verse ni tocarse. Con frecuencia, estas cosas hicieron que las personas sintieran que Dios era muy grande y que no podían acercarse a Él. La impresión que Dios solía dar a las personas era que Él iba y venía repentinamente y ellas incluso sentían que cada uno de Sus pensamientos e ideas era tan misterioso y difícil de escudriñar que no había forma de alcanzarlos y mucho menos de intentar entenderlos y apreciarlos. Para las personas, todo lo relativo a Dios era muy distante, tanto que no podían verlo ni tocarlo. Él parecía estar arriba en el cielo, y que no existía en absoluto. Así pues, entender el corazón y la mente de Dios o cualquiera de Sus pensamientos era inalcanzable para las personas, y hasta imposible. Aunque Dios llevó a cabo alguna obra concreta en la Era de la Ley, y también promulgó algunas palabras específicas y expresó algunos caracteres concretos que les permitieran apreciar a los hombres y ver algún conocimiento real de Él, después de todo, la expresión por parte de Dios de lo que Él tiene y es, en una esfera intangible, y lo que las personas entendían, lo que conocían, seguía perteneciendo al aspecto divino de lo que Él tiene y es. La humanidad no podía adquirir un concepto concreto a partir de esta expresión de lo que Él tiene y es, y su impresión de Dios seguía atascada en el ámbito de “un Espíritu al que resulta difícil acercarse, que va y viene repentinamente”. Como Dios no usó un objeto específico ni una imagen en la esfera material para aparecerse a las personas, estas seguían sin poder definirlo mediante el lenguaje humano. En sus corazones y sus mentes, siempre querían usar sus propias palabras para establecer un estándar de Dios, para hacerlo tangible y humanizarlo, como lo alto y lo grande que es, cuál es Su aspecto, qué le gusta particularmente, y cuál es Su personalidad específica. En realidad, Dios sabía en Su corazón que las personas pensaban así. Tenía muy claras las necesidades de las personas y, por supuesto, también sabía lo que debía hacer; por ello, llevó a cabo Su obra de un modo diferente en la Era de la Gracia. Esta forma era tanto divina como humanizada. En el período de tiempo en que el Señor Jesús estuvo obrando, las personas podían ver que Dios tenía muchas expresiones humanas. Por ejemplo, podía danzar, asistir a bodas, conversar, hablar y discutir con las personas. Además de eso, el Señor Jesús también llevó a cabo mucha obra que representaba Su divinidad, y por supuesto toda esa obra era una expresión y una revelación del carácter de Dios. Durante este tiempo, cuando la divinidad de Dios se materializó en una carne ordinaria que las personas podían ver y tocar, ya no sentían que Él fuera y viniera repentinamente, que no pudieran acercarse a Él. Por el contrario, podían intentar comprender la voluntad de Dios o entender Su divinidad a través de todos los movimientos, las palabras, y la obra del Hijo del Hombre quien, encarnado, expresaba la divinidad de Dios a través de Su humanidad y le transmitía Su voluntad a la humanidad. A través de la expresión de la voluntad y del carácter de Dios, también le reveló al Dios que no puede verse ni tocarse en la esfera espiritual. Lo que las personas vieron era Dios mismo, tangible y de carne y hueso. Así, el Hijo del Hombre encarnado concretizó y humanizó cosas como la identidad, el estatus, la imagen, el carácter de Dios, y lo que Él tiene y es. Aunque Su aspecto externo tenía algunas limitaciones respecto a la imagen de Dios, Su esencia y lo que Él tiene y es, eran totalmente capaces de representar Su propia identidad y estatus; sencillamente existían algunas diferencias en la forma de expresión. Independientemente de que sea la humanidad del Hijo del Hombre o de Su divinidad, no podemos negar que Él representaba la propia identidad y estatus de Dios. Sin embargo, durante este tiempo, Dios obró a través de la carne, habló desde esa perspectiva, y se presentó ante la humanidad con la identidad y el estatus del Hijo del Hombre, y esto les proporcionó a las personas la oportunidad de encontrar y experimentar las palabras y la obra prácticas de Dios en medio de la humanidad. También les permitió tener una percepción de Su divinidad y de Su grandeza en medio de la humildad, así como obtener un entendimiento y una definición preliminares de la autenticidad y la realidad de Dios. Aunque la obra realizada por el Señor Jesús, Sus formas de obrar, y la perspectiva desde la que habló diferían de la persona real de Dios en la esfera espiritual, todo lo relativo a Él representaba realmente al Dios mismo que los humanos nunca habían visto antes; ¡esto es innegable! Es decir, no importa en qué forma aparezca Dios ni desde qué perspectiva hable, o en qué imagen se presente ante la humanidad, Dios no representa nada que no sea Él mismo. No puede representar a ningún ser humano; no puede representar a ningún humano corrupto. Dios es Dios mismo, y esto no se puede negar.
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Testimonio cristiano 2020 | Las recompensas de cumplir con el deber propio

Testimonio cristiano 2020 | Las recompensas de cumplir con el deber propio

Yang Mingzhen fue empresaria, propietaria de una fábrica, y sus amigos y familiares la consideraban una heroína. Es apasionada en su búsqueda y cumple sin descanso su deber en la iglesia después de haber obtenido su fe, por lo que cree que tiene alguna realidad de sumisión a Dios. Sin embargo, cuando la iglesia le encarga que reciba a los hermanos y las hermanas en su casa, en apariencia acepta, aunque a regañadientes, mientras que por dentro se siente confusa y reacia. Según su opinión, hacer de anfitriona es demasiado modesto, y cree que los demás la mirarán por encima del hombro. Ante este deber contrario a sus propios deseos, ¿será capaz de someterse de verdad? ¿Y qué frutos recogerá al final?
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Palabras diarias de Dios | Fragmento 68 | “La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III”

Palabras diarias de Dios | Fragmento 68 | “La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III”

¿Está vuestro entendimiento de la verdad integrado en vuestras propias condiciones? En la vida actual, primero tienes que pensar en qué verdades se relacionan con las personas, las cosas y los objetos con los que te has encontrado; en medio de estas verdades es donde puedes descubrir la voluntad de Dios y relacionar lo que has hallado con Su voluntad. Si desconoces qué aspectos de la verdad están relacionados con las cosas con las que te has encontrado, pero vas directamente en busca de la voluntad de Dios, este planteamiento es bastante ciego y no puede lograr resultados. Si quieres buscar la verdad y comprender la voluntad de Dios, primero es necesario que consideres qué tipo de cosas te han sobrevenido, con qué aspectos de la verdad están relacionados, y sondear la verdad en la palabra de Dios que tenga que ver con lo que has experimentado. Luego, busca la senda de la práctica adecuada para ti en esa verdad; de esta forma, puedes lograr un entendimiento indirecto de la voluntad de Dios. Buscar la verdad y practicarla no es aplicar una doctrina de manera mecánica ni seguir una fórmula. La verdad no es formulada ni es una ley. No está muerta; es vida, es algo vivo, es la regla que una criatura debe seguir y la norma que un ser humano debe tener en su vida. Esto es algo que debes entender mejor de la experiencia. Independientemente de la etapa que hayas alcanzado en tu experiencia, eres inseparable de la palabra de Dios y de la verdad, y lo que entiendes de Su carácter y lo que sabes que Dios tiene y es, todo esto está expresado en Sus palabras; están inextricablemente vinculados a la verdad. El carácter de Dios y lo que Él tiene y es, son en sí mismos, la verdad. Esta es una manifestación auténtica del carácter de Dios y de lo que Él tiene y es. Concreta lo que Dios tiene y es, y lo declara de forma expresa; te indica de un modo más directo lo que le agrada a Dios, lo que le desagrada, lo que Él quiere que hagas y lo que no te permite hacer, a qué personas desprecia y en quiénes se deleita. Tras las verdades que Dios expresa, las personas pueden ver Su placer, Su enojo, Su tristeza y Su felicidad, así como Su esencia; esta es la revelación de Su carácter. Al margen de saber lo que Dios tiene y es, y de comprender Su carácter a partir de Su palabra, lo más importante es la necesidad de alcanzar esta comprensión por medio de la experiencia práctica. Si las personas se apartan de la vida actual para conocer a Dios, no serán capaces de lograrlo. Aunque haya quienes puedan lograr cierta comprensión de Su palabra, se limita a teorías y palabras, y existe una disparidad con cómo es Dios en realidad.
Lo que estamos comunicando ahora se encuentra, en su totalidad, dentro del ámbito de las historias recogidas en la Biblia. Por medio de ellas y a través del análisis de estas cosas que sucedieron, las personas pueden entender Su carácter, y lo que Él tiene y es, según Él lo ha expresado, permitiéndoles conocer cada aspecto de Dios de un modo más amplio, más profundo, más exhaustivo y más concienzudo. Por tanto, ¿son estas historias la única forma de conocer cada aspecto de Dios? ¡No, no lo es! Y es que lo que Dios dice y la obra que hace en la Era del Reino pueden ayudar más a las personas a conocer Su carácter, y hacerlo de un modo más pleno. Sin embargo, creo que es un poco más fácil conocer el carácter de Dios y entender lo que Él tiene y es, a través de algunos ejemplos o historias recogidas en la Biblia y con los que las personas están familiarizadas. Si tomo las palabras de juicio y castigo, así como las verdades que Dios expresa hoy para que llegues a conocerlo palabra por palabra, sentirás que es demasiado aburrido y tedioso, y algunas personas sentirán incluso que las palabras de Dios parecen poco formuladas. Pero si tomamos estas narrativas bíblicas como ejemplos para ayudar a las personas a conocer el carácter de Dios, no lo encontrarán aburrido. Se podría decir que en el curso de la explicación de estos ejemplos, los detalles de lo que había en el corazón de Dios en aquel momento —Su estado de ánimo o sentimiento, Sus pensamientos e ideas— se han comunicado a las personas en lenguaje humano, y el objetivo de todo esto consiste en permitirles apreciar y sentir que lo que Dios tiene y es no es una fórmula. No es una leyenda ni algo que las personas no puedan ver o tocar. Es algo que existe de verdad y que las personas pueden sentir, y apreciar. Este es el objetivo supremo. Se podría afirmar que las personas que viven en esta era son bendecidas. Pueden recurrir a las historias de la Biblia para obtener un entendimiento más amplio de la obra anterior de Dios; pueden ver Su carácter a través de la obra que Él ha llevado a cabo. Y pueden entender Su voluntad para la humanidad por medio de estos caracteres que ha expresado, entender las manifestaciones concretas de Su santidad y Su preocupación por los seres humanos, a fin de alcanzar un conocimiento más detallado y profundo del carácter de Dios. ¡Creo que todos vosotros podéis sentir esto!
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Testimonio cristiano 2020 | Delante de la caída, la altivez de espíritu

Testimonio cristiano 2020 | Delante de la caída, la altivez de espíritu

La protagonista de esta película tiene una profunda experiencia personal con este versículo de Proverbios: “Delante de la destrucción va el orgullo, y delante de la caída, la altivez de espíritu” (Proverbios 16:18). Tras haber servido como líder de la iglesia durante varios años, acumula bastante experiencia en la obra y usa esto en su propio favor, volviéndose cada vez más arrogante y engreída. A menudo hace lo que le place y hace uso de su posición para reprochar y regañar a sus hermanos y hermanas. Al vivir completamente en su carácter corrupto, pierde la obra del Espíritu Santo y comienza a toparse con muros cada vez que hace la obra de la iglesia. Comete errores constantes en su obra, y al final es expuesta por los hermanos y hermanas y relevada de sus deberes como líder… Después de tropezar y fallar de semejante manera, ¿qué aprende de sí misma y qué gana de la experiencia?
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Testimonio cristiano 2020 | Actitud hacia el deber

Testimonio cristiano 2020 | Actitud hacia el deber

El protagonista cree sinceramente en Dios y cumple su deber con entusiasmo, pero gestiona la obra de la iglesia como si fuera su propia empresa. Cuando los hermanos y las hermanas dentro de su ámbito tienen que ser transferidos a otros equipos le preocupa el impacto que esto tendrá en el trabajo de su equipo y se muestra muy reticente. Siempre siente que los miembros del equipo que él ha entrenado deberían quedarse y sacar adelante el trabajo de su equipo, y una y otra vez encuentra excusas para impedir que sean transferidos. ¿Cómo acaba siendo capaz de deshacerse de su egoísmo? ¿Y cómo cambia su actitud incorrecta hacia su deber? Encontrarás la respuesta en Actitud hacia el deber.
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